Pasos para cultivar carne con células

  1. Los fabricantes comienzan con una muestra de células del tejido de un animal, un proceso que no requiere daño o muerte del animal. Algunas células de la muestra se seleccionan, analizan y cultivan para formar un «banco» de células que se almacenan para su uso posterior.
  2. Se extrae una pequeña cantidad de células del banco de células y se coloca en un entorno estrictamente controlado y monitoreado que favorece el crecimiento y la multiplicación celular mediante el suministro de nutrientes apropiados y otros factores.
  3. Después de que las células se han multiplicado se agregan sustancias adicionales (por ejemplo, factores de crecimiento de proteínas o nutrientes adicionales) al ambiente controlado para permitir que las células se diferencien en varios tipos y asuman las  características de células musculares, grasas o de tejido conjuntivo.
  4. Una vez que las células se han diferenciado en el tipo deseado, el material celular se puede recolectar del entorno controlado y preparar utilizando métodos convencionales de procesamiento y envasado de alimentos.

Los argumentos a favor de este tipo de carne son que no es ético que para alimentarnos millones de animales tengan que sufrir y morir. Por contra, se aduce que no hace falta sacrificar a ningún animal para cultivar carne. Esto es una verdad a medias, ya que depende del tipo de factores de crecimiento celular que se usen. En el caso del pollo, se pueden conseguir de una pluma.

Pero en la producción de carne de bovino a veces se usan factores de origen vegetal y en otras suero bovino que, además de ser muy caro, para su obtención sí que hay que matar algún animal. Cuáles son estos nutrientes, en qué proporción hay que administrarlos y cómo y de qué planta se obtienen suele ser el gran secreto y objeto de la patente, que constituye el auténtico negocio de todos los productos alternativos a la carne.


Por David

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